
Bien dicen que el fuego lo purifica todo. El Necaxa desciende por segunda vez en tres años. Los rayos que en la década de los 90’s fuera el equipo de moda, sufrió de nuevo los malos manejos de su directiva que combinado con el armado de un equipo digno de patadas de ahogado, pertenece hoy de nueva cuenta, a la Primera División “A”.
El patético sistema de competencia, que va de la mano con los porcentajes del descenso hace que cualquier equipo, incluso de los más históricos, pueda estar involucrado en la quema. Se toma en cuenta los dos torneos y se divide los puntos obtenidos por el número de partidos jugados. Esto hace que un par de torneos malos que tenga algún equipo, lo involucre directamente y pueda condenarlo. Esto se hizo emulando al futbol argentino, el cual para gustos de muchos aficionados es injusto, ya que no permite a otros equipos luchar por un sitio en la máxima categoría.
Esto ha desatado locura, llanto e incluso hasta suicidios en el mundo del futbol. Ver a tu equipo competir contra equipos inferiores no es fácil y este calvario lo han llevado equipos históricos como en este caso Necaxa. Pero también en México han descendido equipos de gran tradición y afición. Plazas que han sido sagradas y que una vez descendidos no han logrado ascender de nuevo. Como el caso del León en la temporada 2001 -2002. Aunque también han descendido equipos que han logrado volver al circuito como el Veracruz, Puebla, Queretaro e incluso Atlante que logro volver gracias un partido de promoción ante el Veracruz, en 2000 -2001. Por cierto, mismo año que Irapuato se convirtió en Jaguares de Chiapas.
Esta serie de facilidades han hecho que nuestro futbol pierda credibilidad y se convierta en una feria. Algo así como un Carrusel, pues parece ser que la seriedad y la importancia que se le debe dar a un logro, es muy devaluado. Convencidos que si un equipo desciende, puede comprar una franquicia del equipo ascendido o simplemente mudarlo de ciudad. Tal vez ahora sea más complicado, pues la fuerte inversión que se ha hecho en la Primera “A” como el Veracruz, Irapuato o Tijuana, hacer ver complicado que equipo que descienda ahora, pueda tener un salvavidas.
Yo me pregunto, ¿qué pasaría si algún día desciende el América? O las Chivas, Cruz Azul, Pumas…los llamados “grandes”. ¿Se podrá hacer de nuevo lo de la famosa franquicia? Bien dicen que un añito en el infierno a nadie le viene mal. Y si no me cree, echemos un vistazo por el mundo. También han descendido equipos grandes. ¿Recuerdan el del Atlético de Madrid? Fue en temporada 1999 – 2000. Con un equipo casi repleto de latinoamericanos y un entrenador italiano, Claudio Rainieri, que no pudieron salvar la categoría. Hay que tomar en cuenta que en los países que son potencia en futbol tales como España, Alemania, Inglaterra, Francia…en toda Europa, el descenso es diferente. Descienden los últimos 3 de la tabla y ascienden los primeros tres del circuito de abajo.
Por eso mismo, los equipos grandes en esos países no tienen un seguro de vida. Una mala temporada y “te llamabas”. Es decir, si Barcelona o Real Madrid llegaran a tener una pésima temporada y terminan en el lugar 17… no hay mano humana o espiritual que los salve. A lo que iba con que a nadie le hace mal un año en el fuego, me refiero a que se aprende la lección y llegan con los ánimos renovados. Volviendo al tema del Atlético de Madrid, la afición se volcó más. Lograron una comunión más que intima. Se vendieron todos los abonos, la gente llenó el estadio cada 15 días. Nunca se perdió el interés como sucede aquí. Todo lo contrario, impulsaron al equipo para que al año siguiente ascendiera y casi con marca perfecta. Una vez ascendido, la inversión fue notable, tanto que la directiva y la afición dijeron “nunca más”. Ahora solo pelean los puestos de arriba, los torneos europeos y por el Vicente Calderón ni de broma se escucha la palabra “descenso”.
El patético sistema de competencia, que va de la mano con los porcentajes del descenso hace que cualquier equipo, incluso de los más históricos, pueda estar involucrado en la quema. Se toma en cuenta los dos torneos y se divide los puntos obtenidos por el número de partidos jugados. Esto hace que un par de torneos malos que tenga algún equipo, lo involucre directamente y pueda condenarlo. Esto se hizo emulando al futbol argentino, el cual para gustos de muchos aficionados es injusto, ya que no permite a otros equipos luchar por un sitio en la máxima categoría.
Esto ha desatado locura, llanto e incluso hasta suicidios en el mundo del futbol. Ver a tu equipo competir contra equipos inferiores no es fácil y este calvario lo han llevado equipos históricos como en este caso Necaxa. Pero también en México han descendido equipos de gran tradición y afición. Plazas que han sido sagradas y que una vez descendidos no han logrado ascender de nuevo. Como el caso del León en la temporada 2001 -2002. Aunque también han descendido equipos que han logrado volver al circuito como el Veracruz, Puebla, Queretaro e incluso Atlante que logro volver gracias un partido de promoción ante el Veracruz, en 2000 -2001. Por cierto, mismo año que Irapuato se convirtió en Jaguares de Chiapas.
Esta serie de facilidades han hecho que nuestro futbol pierda credibilidad y se convierta en una feria. Algo así como un Carrusel, pues parece ser que la seriedad y la importancia que se le debe dar a un logro, es muy devaluado. Convencidos que si un equipo desciende, puede comprar una franquicia del equipo ascendido o simplemente mudarlo de ciudad. Tal vez ahora sea más complicado, pues la fuerte inversión que se ha hecho en la Primera “A” como el Veracruz, Irapuato o Tijuana, hacer ver complicado que equipo que descienda ahora, pueda tener un salvavidas.
Yo me pregunto, ¿qué pasaría si algún día desciende el América? O las Chivas, Cruz Azul, Pumas…los llamados “grandes”. ¿Se podrá hacer de nuevo lo de la famosa franquicia? Bien dicen que un añito en el infierno a nadie le viene mal. Y si no me cree, echemos un vistazo por el mundo. También han descendido equipos grandes. ¿Recuerdan el del Atlético de Madrid? Fue en temporada 1999 – 2000. Con un equipo casi repleto de latinoamericanos y un entrenador italiano, Claudio Rainieri, que no pudieron salvar la categoría. Hay que tomar en cuenta que en los países que son potencia en futbol tales como España, Alemania, Inglaterra, Francia…en toda Europa, el descenso es diferente. Descienden los últimos 3 de la tabla y ascienden los primeros tres del circuito de abajo.
Por eso mismo, los equipos grandes en esos países no tienen un seguro de vida. Una mala temporada y “te llamabas”. Es decir, si Barcelona o Real Madrid llegaran a tener una pésima temporada y terminan en el lugar 17… no hay mano humana o espiritual que los salve. A lo que iba con que a nadie le hace mal un año en el fuego, me refiero a que se aprende la lección y llegan con los ánimos renovados. Volviendo al tema del Atlético de Madrid, la afición se volcó más. Lograron una comunión más que intima. Se vendieron todos los abonos, la gente llenó el estadio cada 15 días. Nunca se perdió el interés como sucede aquí. Todo lo contrario, impulsaron al equipo para que al año siguiente ascendiera y casi con marca perfecta. Una vez ascendido, la inversión fue notable, tanto que la directiva y la afición dijeron “nunca más”. Ahora solo pelean los puestos de arriba, los torneos europeos y por el Vicente Calderón ni de broma se escucha la palabra “descenso”.
Diferente circunstancia vivió la Juventus en Italia al descender a la Serie B en el 2006. Esa condena fue por el llamado “Moggi gate”. No solamente el club de Turín fue sancionado. También Milán fue sancionado con 30 puntos aunque sin ir al descenso, mientras Lazio permaneció en la Serie A, penalizado con 11 puntos, según el veredicto final sobre el proceso de apelación por corrupción del balompié italiano emitido por el tribunal deportivo. El veredicto suavizó las penas infringidas a los cuatro equipos en el proceso en primer grado, que había establecido el descenso no solamente de Juventus (que en primera instancia era penalizada también con menos 30 puntos), sino también de Lazio y Fiorentina.
También fueron confirmados los cinco años de suspensión al ex director deportivo del Juventus, Luciano Moggi (mejor conocido como el “Moggi Gate”), entre otros directivos. La Juventus también perdió los "scudetti" de los dos últimos campeonatos de Primera División. Al Milán le echaron 30 puntos de penalización para la temporada 2005/2006 y de ocho para la 2006/2007 así como jugar la ronda preliminar de la Liga de Campeones de Europa. La Fiorentina permaneció en la Serie A con 30 puntos de penalización para el campeonato 2005/2006 y de 19 para el 2006/2007 así como su expulsión ese año de la copa europea.
Juventus fue considerado el equipo más involucrado en la red de corrupción que arreglaba partidos y que tenía en su ex director general, Luciano Moggi, al principal "cerebro".
También hubo una lección aprendida de por medio. Ese año, 2006, fue el mundial en Alemania. Y cuando todos creían que esto sería un golpe moral y anímico al futbol italiano, los “azurri” estuvieron más unidos que nunca. A tal grado, que fueron campeones del mundo y Milán logrando el título al año siguiente en la UEFA Champions League. ¡Ah! Cabe mencionar que la Juventus jugó todo un año en la Serie B casi con el equipo intacto. Del Piero, Nedved, Buffon… eso se llama amor a la camiseta.
Y bueno, aquí en México…realmente… ¿qué tenemos? Aprender la lección, claramente no. Necaxa está hundido de nuevo, León no logra ascender, el sistema de porcentajes son una autentica fiesta y la selección…bueno, ese es tema de otro café.