jueves, 10 de mayo de 2012

Campeones así…

Hoy es campeón de la Europa League el Atlético de Madrid. Mi primer amor español. Aquel que me rompió tantas veces el corazón y me ilusionó con castillos  de aire. Aquel que me prometía títulos y me terminaba por decepcionar sin dármelos. Del que me enamoré cuando se llevó a Luis García y del que me decepcionó cuando se deshizo de Fernando Torres. Del que me reconquistó con Javier Aguirre y del que me volvió a fallar con Sergio Agüero.
Una historia de amor como muchas en la vida. Idas y vueltas. Perdones y daños. Un amor destructivo. Un amor eterno. Un amor que a pesar de aparecer otros en frente de mí, siempre es el Atlético de Madrid a quien recuerdo. Hoy me volvió a enamorar. Hoy me volvió la felicidad y la credibilidad de ese amor que creía yo  haber perdido.
Atlético es campeón pero frente a otro que es capaz de dar y recibir aun más cariño. Hoy vi perder al Athletic de Bilbao. Y no vi perder a cualquier equipo. Vi perder a un equipo especial… de esos que no se ven diario. De esos por los que das gracias de su existencia. He visto mucho futbol en mi vida… muchas finales, muchos trofeos levantados, muchas alegrías y muchas tristezas. Pero jamás vi unas lágrimas tan sinceras como las del Athletic de Bilbao.
He visto muchos jugadores derrotados, con medallas en el cuello con más obligación que convicción. Con tristeza y rostros desencajados pero que al final es pasajero. Que al final felicitan al rival y vuelven a ser los mismos de 90 minutos atrás. Pero no a los vascos. A ellos los noté conmovidos. Los noté realmente derrotados. Con un dolor sincero y con el amor propio más grande que jamás he visto. Porque estos jugadores sienten la camisa, sienten sus colores, sus raíces, su pasado, sus costumbres, su tradición su tierra… su orgullo.
Otros juegan por dinero, cambian de uniforme y escudo como unos calcetines. Pero estos vascos, no se cambian la playera y el escudo simplemente porque no es ropa… es su misma piel. Hoy los vi llorar, los vi con coraje, con rabia, con dolor. Hoy vi lo que es amar al futbol, lo que es el amor a la camiseta, al escudo. Hoy descubrí lo que realmente se siente perder.
Ojalá… de verdad pido al dios del futbol, que nos dé más equipos así. Con tradición, con historia, con orgullo… Que nos dé menos que ofenden al futbol, que juegan y echan a perder este maravilloso deporte a pesar de la “pureza” de su uniforme. Quiero ver jugadores como estos entregados, que sangran, que sudan y que pelean cada metro una pelota. Quiero ver más Athletics, quiero ver menos engaños.