jueves, 19 de enero de 2017

¿Cómo hacer un buen centenario en 5 sencillos pasos?

Toluca cumple 100 años el 12 de febrero.
Desde el semestre pasado hemos vivido la fiebre de los centenarios. Atlas cumplió 100 años de existencia en agosto y el América lo hizo en octubre. Este 2017, le toca al Toluca. Tal parece que los diablos se esmeraron en hacerlo adecuadamente en todos los sentidos y es por eso que le dejamos una guía de cómo hacer un buen centenario en 5 sencillos pasos.

1. Asegurarse de tener un estadio digno.
Vaya remodelación la del Nemesio Diez (La bombonera). No es descabellado decir que es uno de los más bellos de México. Donde la visibilidad de cualquier ángulo, la atmósfera, la arquitectura y la vida que le da el color rojo, nos transporta a gran parte de los estadios de Inglaterra. Acogedor, totalmente. Supongo que los 1,600 millones de pesos fueron bien invertidos. ¿Ustedes vieron un Jalisco remodelado o un Estadio Azteca más decente?.

2. Consigue un rival de altura.
Diablos vs Diablos. 100% rojo. Sí, el Toluca quiere festejar este 12 de febrero con un rival europeo. El Manchester United de Jose Mourinho podría estar más cerca que nunca para que esta fecha sea inolvidable. Atlas invitó a Newells Old Boys de Argentina (disque por sus colores y tradición) y América… bueno, jugaron contra el Real Madrid en el mundial de clubes y para muchos azulcremas, su premio de consolación por su bendito centenario.

3. Ficha refuerzos de buena calidad.
El bombazo del draft invernal fue Rubens Sambueza. El ex americanista fichó con el cuadro del Estado de México para celebrar otro centenario (esperemos que este sea más decente que el que tuvo con el ex). Ademas llegó Gabriel Hauche de Xolos, habilidoso atacante que dejó buen sabor de boca cuando arribó y Efraín Velarde. 

4. Comienza con el pie derecho.
¡Hombre! Qué mejor que empezar ganando. Por cierto, contra los dos anteriores festejados: goleó al Atlas y venció al América, ambos en su nueva casa. Hasta el momento, líder absoluto. 

5. Dale a tu afición un título.
Aquí hay un riesgo que no lo consiga. Pero vamos, participa en Copa y Liga. Obligados a por lo menos uno. El lado amable es que la directiva ya lleva varios torneos fiel a su historia. Desde el banquillo, primero con Pepe Cardozo  que los metió muchas veces a semifinales y ahora con Hernán Cristante, simbólico ex portero escarlata. Atlas va que vuela para alcanzar los 100 años sin título y el América no solo no ganó títulos en su centenario (que muchos dicen que la Concachampions del año pasado cuenta). Sino que fue goleado goleado por Chivas en la Liga y eliminados por el acérrimo rival en Copa, cambiaron de técnico a medio torneo, presentaron un uniforme que reprobó gran parte de la afición, no hubo fichajes bomba , perdieron una final prácticamente en el bolsillo, plagiaron el himno del Sevilla, perdieron el clásico de leyendas, no tuvieron rival de altura para sus festejos (ni sudamericano pues), y perdieron todas las tandas de penales que disputaron. 

En fin, la verdad no peca pero incomoda. Feliz Centenario al Toluca. 

martes, 8 de julio de 2014

La saeta que se va

Supongo que todos coincidirán conmigo que es oportuno  hacer una pausa a la desgraciadamente casi finalizada fiebre mundialista. Y la razón es por mucho, la más poderosa en este negocio llamado futbol.

Dice Jorge Valdano, que como en los naipes, hay 4 reyes en el balompié: Pelé, Maradona, Cruyff y Alfredo Di Stefano. Nada es para siempre y hemos perdido a este último.

Es el primer gran mago del futbol mundial. “Saeta rubia”, por la cabellera tan brillante como su manera de jugar futbol.  Nació en Barracas, como la canción de “matador” de Fabulosos Cadillacs. Argentino de cuna pero español por adopción. Bautizado con River Plate, confirmado con Millonarios y consagrado con el Real Madrid.

Un amistoso entre el club bogotano y el español hizo a Don Santiago Bernabeu mirarlo con lujuria deportiva. Lo convirtió en el objeto del deseo, en su capricho de cada día. Lo fichó y Di Stefano le cambió la vida al equipo de Chamartín.

Tal como su blanco uniforme, contagió pureza en su estilo y paz entre sus compañeros. Irreverente con la pelota, anotó goles, incontables para ser exactos. Dos balones de oro y cinco Copas de Europa con el Real Madrid, silencian cualquier intento de argumento.

La bandera rojigualda lo enamoró y lo envolvió hasta naturalizarse. Don Alfredo también sufrió las injusticias del futbol y sus planes sin aviso y privándolo de jugar un mundial. Diferentes motivos hizo que Di Stefano pagara su lugar y momento equivocado de no poder sentir la brisa mundialista ni con Argentina ni con España. Esto, entre lesiones, abstenciones y eliminaciones. 

Ya con maestría dentro del campo, se graduó con un doctorado en descubrimiento. “La quinta” lleva su firma. Es el autor mudo e intelectual de este tradicional ataque madridista. Las viejas generaciones lo comparan con Messi hoy día. Yo pienso que en el futbol no existen comparaciones, solo transformaciones.

Yo no sé si esta columna quede corta para elogiar, recordar y disfrutar a Alfredo Di Stefano. Supongo que sí. Yo que no lo vi jugar, podría escribir un libro. El que sí lo vio jugar, una biblioteca. Y es que, el futbol nos maravilla, apasiona y coquetea con tantas historias que es insuficiente el papel y el tiempo para contarlas. Por eso, Don Alfredo insistía que podría repetir lo hecho . “¿Qué me hubiera gustado si no fuese  futbolista? Ser futbolista otra vez”. Descanse en paz, Don Alfredo Di Stefano Laulhé.

martes, 1 de julio de 2014

Carta a la FIFA

Querida FIFA,

Quería escribirte esta carta , creyendo que puedo hablar por todos los mexicanos. Es tan solo expresar mi sentir y el de  mis paisanos. Lo lograste. Cerraste con broche de oro la persecución arbitral que iniciaste el 13 de junio contra México. Siéntete satisfecho de haber desbordado la frustración de toda una nación. Te aplaudo con todo el sarcasmo posible. Yo sé que en el fondo tu intención era arruinarle el sueño a 23 futbolistas, pero quiero informarte que el robo se lo ocasionaste a 110 millones.  Sí. Le borraste sonrisas a familias, niños, ancianos. En lo personal me quitaste la ilusión de ver a mi país en unos cuartos de final. Saber que se sentía. Conocer eso que llaman éxito en este deporte. Estar satisfecho y más orgulloso de mi país.

No sé de dónde eres, dónde naciste o en qué lugar te criaste. Pero yo si puedo pararme en una banqueta y gritar que soy mexicano. Porque a mi no me da miedo el qué dirán. No le temo al rechazo ni mucho menos me escondo tras un silbato.

No sé cual era tu intención. No sé tu interés. No me importa saberlo. El daño está hecho y no hay vuelta atrás. Si quieres saber si nos dolió, sí, nos dolió. Si estas ansioso de saber qué sentimos… dolor, rabia, impotencia, tristeza.

Pero te platico, FIFA, qué salí a la calle y vi orgullo y lealtad. Vi camisas verdes portadas con pasión. Vi ojos esperanzados e impacientados por otros 4 años. Observe rostros pintados, cantos bien entonados y no escuche voces quebradas. No había miradas hacia el suelo, solo aplausos y puños apretados mirando al cielo.

FIFA, para romper el corazón  como el de esta nación, necesitas más que el triple de árbitros como los tuyos. Y ni todo tu ejercito de silbantes mal intencionados, podrán acabar con la felicidad que nos brindó Miguel Herrera y sus 23 leones.  Te deseo lo mejor de aquí al 13 de julio. De verdad quiero que te salgan bien las cosas. No te deseo mal a ti ni a nadie en tu interior. Al contrario, solo confío que tus errores sean corregidos para que ahora sí en el siguiente mundial, podamos olvidar este mal sabor de boca y reírnos de lo que sucedió esa terrible, terrible tarde en Fortaleza.

Sinceramente,


Un simple aficionado

miércoles, 7 de mayo de 2014

¡Ay, Jalisco, no te rajes!

Por: Juan Carlos G Cantón López


Hay un dicho muy común en muchas zonas del país que dice más o menos así: “A falta de pan, tortilla”. Refiriéndose, claro, a cuando no va bien algo, se le debe tomar el lado positivo de las cosas por medio de una segunda opción.

Y es precisamente eso lo que le pasa a la ciudad de Guadalajara hoy en día. Por cierto, tengo la fortuna de haber estado en esta  maravillosa orbe en varias ocasiones. Ahora no es la excepción; estoy en la perla de occidente y es por eso que me decidí a escribir sobre esto.

Esta semana se decide al equipo que ascenderá a la primera división tomando el lugar del Atlante. Ese invitado (si todo sale de acuerdo a lo que debería ser) saldrá entre Estudiantes Tecos y Leones Negros de la UDG; ambos equipos tapatíos.

La frase del principio me refería  a que la temporada sin aplauso masivo para Chivas y Atlas en primera división, desborda una pasión por un Plan B: el ascenso.
Estudiantes Tecos recién descendió (bueno, hace 2 años) y Leones Negros,  parece que lleva toda una vida en la división de abajo. Puedo platicarles que estuve también en la  final de ascenso pasada entre Leones Negros y Necaxa, y también puedo asegurarles que no en muchos lados se percata uno de la locura que puede ocasionar un equipo de futbol.

Leones Negros es más moda permanente que pasajera. Es más historia que presente y más abolengo que banal. El semestre pasado, tenía a sus pies el Jalisco. A su merced la perla tapatía. La Universidad de Guadalajara, más allá de casa de estudios, es como una canción pegajosa. La conoces  y permanece en tu cabeza y por nada del mundo te la puedes quitar de encima.
Así es la afición de este equipo. Una Universidad pública pero con porras privadas. Muy privadas si se trata de corear el nombre del equipo. De esas aficiones  que te envuelven por los colores de su precioso uniforme pero te secuestran en su ritmo de apoyo hacia ellos.

Dicen que si asciende no hay dinero para mantenerlo. La plata no lo compra todo. No compra un corazón de león. Tampoco compra una garganta que se desgasta cada 15 días desde la grada del Jalisco para alentar sus 11 fieras que se ganaban la vida con el balón y no la chequera. Porque sí, es la nómina más baja del ascenso, pero es el orgullo más caro de la división.

Al final de la semana, Guadalajara tendrá un tercer equipo en el máximo circuito. Si es Tecos, será un viejo conocido. Si es UDG, entonces se acordarán de mí cuando les digo que tendrán un nuevo amigo. Vamos, Leones. Vamos, Jalisco, no te rajes.

miércoles, 23 de abril de 2014

El cuate de la cuadra


Impaciencia, especulaciones, polémica y hasta rezos ha desatado la lista final de 23  que Miguel Herrera llevará al mundial de Brasil este verano. Que si la base del América, que si jugadores de León, que si Toluca o Cruz Azul e incluso uno que otro loco descartando a todos los llamados "europeos".

Lo cierto es que Miguel siempre ha sido franco. Nunca le ha mentido a nadie. "señores, mi base es el América ". Punto final.

Así es Miguel Herrera. Derecho, dicharachero, bromista, testarudo y explosivo. Bromista en conferencias de prensa y con el cuchillo entre los dientes en la banca.

Es verdad que somos novatos con un técnico así en selección nacional. Que nos tenían acostumbrados a la seriedad de Eriksson, a la prepotencia del chepo, a la altanería de Hugo Sánchez o a las dobles caras de Javier Aguirre.

El piojo nos recuerda a esos técnicos de las cascaritas en el barrio que te preguntaban "¿de qué quieres jugar?"

Le gusta quitar presión a sus jugadores, convencido del espectáculo para el atractivo de la gente y amante de los reflectores. Sí, adicto a las cámaras. No pierde oportunidad para expresar su opinión, no escatima en platicar lo que piensa ni duda en responder a las preguntas.

Enemigo natural del arbitraje, Miguel presume una y otra vez de una supuesta conspiración de los de negro en su contra. No mide palabras, pero tampoco ofende con puntería fina.

Si se trata de calentar algún partido previo, es el hombre con más títulos en su vitrina personal.

Es ansioso cuando de revelar algo se trata. Tal y como lo ha hecho con la "secreta" lista de seleccionados. Que eso sí, no se mordió lengua para adelantar nombres.

Es un danzante del área técnica, admirador de diseñadores famosos para sus trajes, impetuoso en las jugadas de sus equipos. Miguel Herrera vive al máximo el fútbol en la cancha, en el banquillo, en las conferencias, en la calle y hasta dormido.

Amigo de los jugadores, compadre de los medios, ídolo de los aficionados. Miguel Herrera es así. Como un simple cuate de la cuadra.