Repasando los periódicos deportivos españoles este lunes por la mañana, uno podría haber pensado que el Real Madrid y el Barcelona habían participado en partidos distintos el sábado pasado.
Es muy difícil encontrar una voz objetiva en la prensa deportiva en ese país. Por el lado capitalino encontramos los diarios principales AS y Marca, y para los catalanes están Sport y El Mundo Deportivo.
Por un lado se hablaba de una gran mejora, una nueva actitud, y de un gran planteamiento táctico y del partido casi perfecto. Por el otro lado la euforia, la satisfacción, acompañado por la advertencia del entrenador de que esto aun no está ganado y no hay nada que celebrar.
La realidad es que fue un partido muy desequilibrado. Barcelona tuvo más del 70% de la posesión del balón, además de gran ventaja territorial, y el portero merengue Iker Casillas estuvo mucho más activo. El margen pudo ser más amplio, de no haber sido por el planteamiento táctico del Madrid. Plantarse con 10 hombres atrás, invitando la presión, jugar a la contra y de recibir a patadas al jugador estrella del otro equipo fueron tácticas que condicionaron el partido. Cualquier observador imparcial podría decir que ganó el mejor equipo.
Sin embargo, es verdad que en ciertos momentos los blancos se pudieron haber robado el partido. Lograron mantener la puerta cerrada durante más de 80 minutos, con penalti parado por Casillas incluido. Además, disfrutaron de las dos ocasiones más claras antes de los goles, las cuales por cierto, no fueron aprovechadas por Drenthe y Palanca. La garra y organización táctica demostrada por los madridistas habrá dejado a su entrenador muy orgulloso.
¿Pero cómo puede ser que tras una derrota ante su máximo rival, que les deje a 12 puntos del liderato se vea tan positivamente desde la casa blanca? No hay que olvidar que estamos hablando del Real Madrid, el equipo más importante del mundo, que ha ganado los dos últimos títulos de liga.
Es evidente que el club se encontraba en crisis, y no solo deportiva. Los resultados malos acompañaban un futbol decepcionante, tanto en competencias domésticas como en la Liga de Campeones, y el ambiente era muy negativo. Esta negatividad culminó en los comentarios del entrenador Bernt Schuster quien declaró que era imposible para el Real Madrid ganar en el Camp Nou. El capitán, Raúl tuvo que ir en contra de estas declaraciones, destacando que un equipo como el Real Madrid siempre tiene que buscare la victoria, sea quien sea el rival.
Las declaraciones de Schuster le costaron caro, y días después fue destituido y reemplazado por el ex entrenador del Tottenham Hotspur, Juande Ramos. Un entrenador español que había disfrutado de grandes éxitos con el Sevilla, antes de probar suerte en Inglaterra.
Inmediatamente el optimismo volvió a Chamartín. El equipo aseguró su pase a octavos de final en la Champions League con una victoria por 3-0 sobre Zenit y se encontraba mejor preparado para el gran clásico.
Es verdad que una derrota por 2-0 no es un buen resultado, especialmente si les deja a 12 puntos del liderato, una cifra jamás superada en la historia de la liga española. Sin embargo, la entrega y actitud demostrada por los de Madrid fue muy positiva para el nuevo entrenador. Tampoco hay que olvidar la larga lista de bajas que tiene la plantilla blanca. Hasta 7 jugadores titulares estaban ausentes de este último partido. Tal fue la situación que Ramos opina que una diferencia de 2 goles fue demasiada.
La prensa madridista también lo vio de esta manera, y están convencidos que con el nuevo director técnico, y los fichajes que llegaran en enero, aun se podrá hacer historia y alcanzar al eterno rival para lograr el título.
Desde la Ciudad Condal el punto de vista es muy diferente. Los que disfrutaron del espectáculo en el Camp Nou el sábado ya estaban celebrando la conquista de la liga. Tanto que el entrenador Culé, Pep Guardiola, ha advertido que aun no se ha ganado nada, que quedan 23 jornadas, y que por supuesto, hay más que un solo rival en esta liga. Prueba de esto es que este domingo el Barça viaja al Madrigal, casa del Villareal, actualmente cuarto en la liga a 9 puntos del Barça. Una derrota para el Barça abriría el paso a los demás.
Es verdad que aun hay mucha liga por jugar, y no se puede olvidar la ventaja de 9 puntos que el Barça tuvo sobre el Madrid que perdió en la liga hace 2 años. Nada se puede dar por hecho, la liga se gana en junio y no en diciembre.
Sin embargo, las sensaciones siguen siendo positivas. El futbol demostrado últimamente por los azul-granas ha sido nada menos que impresionante, con goleada tras goleada ante sus máximos rivales. El hecho de que el Real Madrid estuviera satisfecho con una derrota dice todo. Si el Barça sigue jugando así, y las lesiones les respetan, no hay quien les toque en esta liga.
FC.Barcelona vs Real Madrid. Camp Nou, 13 Dic 2008.
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