martes, 30 de noviembre de 2010

Por la boca muere el pez.




Bien dice que el viejo refrán político “Por la boca muere el pez”. Y es que siempre hay que pensar dos veces antes de hablar y no hablar dos veces antes de pensar. En desafortunada declaración, Cristiano Ronaldo, emblemático jugador merengue, había mencionado posterior al partido en el que el Barcelona le ganó 8-0 al Almería, “A ver si el Barcelona nos mete 8”. Cuánta razón tenías, Cristiano. No les metieron 8. Les metieron 5. Pero bien pudo haber sido una desgracia para los tuyos, haberse llevado no 8, más. Y es que el cuadro catalán fue una verdadera aplanadora, ganó en todos los sectores de la cancha. En táctica, en técnica, en velocidad, en precisión, en decisión… y nos seguimos toda la noche.

No solo en el futbol, pero en la vida hay que tener mucha humildad. Lástima por este par de portugueses (porque ahora incluyo a Mourinho) que les sobra soberbia, altanería, prepotencia y les falta mucha, pero mucha humildad. Y de nuevo, el entrenador portugues habló sin pensar, ahora atacando directamente a David Villa, diciendo que "hay clubes que pagan mucho dinero por un jugador que no mete goles". ¿Y qué tal Señor Mourinho? Hoy le hizo dos goles a su equipo. Ambos personajes lo han ganado prácticamente todo. Uno como jugador y el otro como técnico. Y con más razón, uno se imaginaría que los triunfos lo hacen a uno más humilde. Pero no. Tanta arrogancia hace pensar que ya no es hambre de triunfo, si no un sentimiento de superioridad que se transformó en impotencia esta noche en el Camp Nou, donde casi 100,000 personas les recordaron a ellos dos y al resto del cuadro madrileño que aun la última palabra la tiene el Barcelona.

Mi trabajo es ser objetivo y no demostrar mi color azulgrana y mi alma culé, pero pareciera ser que me desvivo en elogios para el Barcelona cuando hablo de ellos. Pero lo peor (o mejor del caso para mí) es que realmente estoy siendo objetivo. Porque como bien dice Mourinho, el Barcelona es un producto terminado, donde su maquinaria funciona solita. Y es que hablar siendo objetivo de este equipo hace hasta un madridista parecer culé. Porque el Barcelona no solo juega bien y gana, también entretiene. ¿Para qué ir a un circo? Si podemos aplaudir, reír, brincar, gritar y llorar con una televisión en frente viendo un partido del Barcelona.

En el mundo del futbol, nunca se sabe quién está arriba y quién está abajo. La lección que hoy aprendió seguramente Cristiano es ser más cauteloso antes de hablar. Un golpe de humildad. Mirando a Messi, su rival de en frente y directo en todo, podría aprender un poquito. Y eso que dicen que los argentinos son arrogantes. A mí no me lo parece. Por experiencia propia le digo al Señor Mourinho y al joven Ronaldo: es muy feo tragarte tus propias palabras. No somos ningunos novatos en esto y sabemos que se habla en la cancha y no en los vestidores o en las conferencias de prensa.

Señor Mourinho, joven Ronaldo…no vamos a esconder la cabeza ¿o sí? Así como soy objetivo con el Barcelona, lo soy como el Madrid. Ustedes están en un club grande, el más ganador de liga española y champions de Europa, es momento de reponerse y demostrarnos sus respectivos talentos. Uno en la cancha y otro en el banquillo. Queda mucha liga, a levantar la cabeza…ah, pero eso sí, empecemos un pequeño ejercicio de humildad hoy, aceptando la derrota y reconocer aplaudiendo que hoy el rival fue mejor.

martes, 28 de septiembre de 2010

¿Corrupto, yo?


Tal vez nunca llegamos a pensar que en el futbol sucederían lo que sucede en la política…o al menos lo que imaginamos que sucede. El futbol, con todo lo que conlleva hoy día, afortunadamente para algunos y muy desgraciadamente para otros, es un negocio. A través de la historia y los años, hemos estado engañándonos a nosotros mismos. No creo que nadie nos engañe. Hemos sido ciegos. Y nos damos cuenta tristemente que el mundo es el negocio. Es decir, que el dinero lo es todo.

El dinero que se mueve dentro de los diferentes organismos de este deporte es estratosférico, hablando de sueldos, fichajes, merchandising, infraestructura o patrocinios. Y de un cierto modo esto ha servido para interferir en varias de las negociaciones entre jugadores o el supuesto arreglo de los partidos en ligas de suma importancia en el mundo como la italiana, la alemana, la inglesa….y paro de contar.

Yo no olvido rápido, y la liga italiana es la primera que se me viene a la mente. La mas reciente, eso puede ser…pero también la que mas sonó, tanto por la delicadeza del tema, como porque por fin decidieron poner un “alto”. Bien. Vamos a comenzar por aquí, hablando del “moggigate” del 2006. Sin dudar y titubear, cuando nos preguntan de Italia, pensamos en pasta y pizza. O en el coliseo y el imperio romano. O incluso en las películas de “El Padrino”. Si ese ejemplo no era suficiente, a los que amamos el fútbol, nos dicen “Calcio” y antes de pensar en la proteína, lo traducimos a corrupción. Y es que ¿será que calcio quiere decir en italiano fútbol? Antes no…ahora si.

Como bien se sabe, se interceptaron llamadas telefónicas por parte de Moggi, director deportivo de la Juventus, para saber que árbitros pitarían sus juegos y en alguno de ellos, poder escogerlos, en acuerdo con el designador arbitral de la Serie A y vicepresidente de la comisión arbitral de la UEFA, Pierlugi Pairetto. Estas llamadas por supuesto que fueron puestas en evidencia y de ahí el castigo que ya todos conocemos a la “Vecchia Signora” descendiéndolo y empezando con puntos menos en la Serie B.

Esto solo para refrescar la memoria y saber que de lo más reciente que hay. Claro, siempre se quiere que nuestro equipo triunfe, ¿pero así? Me cuesta trabajo creer que hoy día los partidos de fútbol (y no todos) se ganan ya mas por el maletín mas pesado que por la superioridad de once hombres dentro de un terreno de juego. Pero lo que mas me cuesta trabajo creer, es que el mejor fútbol del mundo, el más competido, me refiero al europeo, sea el más propenso a estas situaciones. ¿O es al único que pillan? Esto fue para abrir la persiana principal, demostrando la famosa corrupción del Calcio, lo curioso es que después de este escándalo, ganaron la Copa del Mundo y el Milán la Champions…¿no son esas ganas de olvidar rápido?

Pero no es el único involucrado y mucho menos exculpado y librado de esta clase de cosas. La BBC, televisora inglesa, investigó durante nueve meses un escándalo que sacudió al fútbol británico, argumentando que varios entrenadores y agentes en las ligas locales habrían aceptado dinero de manera irregular en el mercado de transferencias.

Esto empezó en la “championship”, o sea la segunda división inglesa, cuando el entonces técnico del Luton Town, aseguró que un agente le ofreció cierta cantidad de dinero si aceptaba comprar un determinado jugador para su equipo. Es decir, una pequeña propina de agradecimiento por hacerse de los servicios de “tal jugador”.

Esto evidentemente provocó un revuelo y se abrió una investigación, llevada por un ex comisario de policía y así fueron cayendo nombres y escudos. La gota que derramo el vaso, fue cuando el también entonces técnico de la selección inglesa, el sueco Sven Goran Eriksson(que nosotros conocemos bien), dijo que la liga inglesa estaba lleno de corruptos. Esto afecto aun más a gente dentro del organismo, incluyendo al “virtud futuro técnico de la selección inglesa” (que al final no lo fue), Sam Allardyce, quien dirigía al Bolton en ese momento. En fin, pasa hasta en las mejores familias. Ni cómo ayudarle al Sr. Eirksson. Él y su gran boca…

Remitiéndome un poco del otro lado del océano, encontramos a mí querido México. Ciertamente no se ha destapado casos extremos como los dos ejemplos anteriores, pero si supuestas cosas “rarillas” que no suceden en otro lado del mundo. Por ejemplo: una misma persona, dueña de tres equipos de primera división. Suena imposible, pero no en tierras aztecas. Mi abuela solía decir una frase ya muy trillada, pero fue mi primer refrán aprendido: “No hagas cosas buenas que parezcan malas”.

El Sr. Emilio Azcarraga, propietario de la televisora mexicana Televisa, es también dueña del Necaxa, San Luís y América. O como bien le decimos nosotros, “los tres hermanitos”. Claro, él no oculta simpatía por el mayor de los hermanos: el América. Fiel seguidor del equipo de la capital…solo va cuando llegan a las finales. O al menos se deja ver más en las fases finales. ¿Cómo no han de surgir suspicacias cuando juegan entre ellos?

Pongo ejemplos con nombre y apellido, o mejor aun, con fechas y resultados. Hace unos cuantos años (unos 8 años), el destino colocó en la final del torneo al América contra el Necaxa, el pequeño contra el hermano mayor (digo hermano mayor entendiéndose que es el consentido en fichajes, presupuesto, etc.) Destacar que el torneo mexicano si hay una especie de play offs y de nada te sirve acabar como líder el torneo…bueno, ese es tema de otro café.

El caso fue así, ambos equipos se enfrentaron en la final con el partido de ida ganado por el Necaxa 2-0. El de vuelta, estaban empatados a cero goles en el descanso. Y yo me puse a pensar: Qué oportunidad tan perfecta para que el América sea campeón…cabe destacar que hacía 12 años no lograba el titulo. ¿Será posible que el Sr. Azcarraga deje de ir la oportunidad estando tan cerca?

Efectivamente no. En 45 minutos el América logro 2 goles que empataron la serie y en el descuento el adorado y odiado gol de oro. Se acabó. ¿Escándalo? No. No se comprobó nada. No se pudo saber si el partido fue arreglado o no y todo quedo ahí… en suposiciones.

Hace 4 años, volvió a aparecer en el ojo del huracán este mismo señor. Pero ahora con otro de sus “hijos”. El San Luís. Prácticamente condenado al descenso. Hasta que le tocó el billete ganador de la lotería. Bendito es para algunos el pésimo calendario que hizo que la jornada siguiente se enfrentara al Necaxa, y la siguiente de esa, al América. ¡Claro! Y ambos de local. Todo queda entre familia. Evidentemente se presentó una oportunidad de oro nuevamente para el Sr. Azcarraga, muy consciente de que los ojos de todo el país estarían en él, a ver qué movimiento hacia. Por supuesto que no le importó pecar de cinismo, y el San Luís gano ambos encuentros, sumando 6 puntos…un verdadero tanque de oxigeno.

¿Qué pasó después? no importa. Al cabo que el fin justifica a los medios y el San Luis finalmente se salvó y descendió otro equipo. Tal vez, o muy seguramente este caso sonó en España, pues el otro equipo involucrado en el descenso tenia como técnico a un español, a Juan Ma Lillo, quien sin dudar un solo segundo alzó la voz y se llevo el calvario de su vida. Termino por dimitir y a su equipo hundido en segunda.

Aun no ha habido “una tercera vez”, pero no dudo que la haya. SI hay oportunidades de este tipo hay que aprovecharlas. O al menos seria esa la filosofía del Sr. Azcarraga. Y miren que hombres así en la política ya tenemos mucho. No hace falta que ensucien ahora el fútbol, lo único de orgullo y divertido que nos queda. Porque la política ya solo se torna divertida cuando uno se lo toma serio.

Remacho con la catedral del futbol, no por antigüedad, sino por mandamás. Brasil. Hace unos años, el presidente de la confederación brasileña de fútbol, Ricardo Texeira, se le acusó de varias fechorías. Realmente llegó a ese puesto, por algún misterio. Ya que mucha gente no votó a su favor para la presidencia. Junto con Texeira, la lista también era encabezada por el presidente de Vasco da Gama, diputado Eurico Miranda, pero no menciona a Pelé, que en su momento fue investigado por el Parlamento y que fue denunciado en ese entonces, de haberse quedado con un dinero indebido por un evento de UNICEF, que jamás se realizó. Fue acusado de por malversación de fondos, evasión de impuestos, falsificación de pasaportes, tráfico de jugadores y lavado de dinero, entre otros delitos. Todo un currículo.

Los misteriosos hechos que precedieron a la final de Francia 98, en la que Brasil perdió casi sin meter las manos. Según versiones periodísticas, la firma deportiva Nike obligó a la Confederación brasileña a meter a la cancha a Ronaldo en ese partido, a pesar de que la noche anterior éste había sufrido convulsiones y no estaba en condiciones de jugar. El último capitán de la selección brasileña y reciente ex seleccionador carioca, Dunga, aseguró que “el fútbol brasileño esta sucio de pies a cabeza”.

Algunos legisladores denunciaron que Nike es prácticamente la dueña de la selección brasileña, pues Texeira firmó en 1996 un contrato millonario por diez años con esa empresa. De esta manera, Nike es "responsable de la organización de los partidos amistosos, tiene los derechos exclusivos de comercialización, patrocinio, licenciamiento y el derecho exclusivo a toda la renta de las entradas y de concesiones.

Realmente es una tristeza lo que pasa con el fútbol. El fútbol no sólo inspira aficionados y admiradores, también crea confusión, corrupción, y violencia. Hay muchos ejemplos de la corrupción en el negocio del mundo del fútbol. Por ejemplo, los propietarios de los equipos usan coches, mujeres, casas y más para persuadir a los futbolistas. Es un negocio muy sucio y esa corrupción no da un buen ejemplo por otros ciudadanos. También, el fútbol a veces inspira violencia en la masa. La gente tiene emociones tan fuertes sobre su equipo que es común para los juegos resultar en una reyerta. Mientras los ingleses tienen la multitud más violenta en el mundo, había sido muchas muertes en estadios argentinos, mexicanos, y por supuesto, brasileños. La importancia del éxito en el fútbol fuerza mucha gente a actuar en maneras que no son normales.

Desgraciadamente esto pasa mucho en Brasil. Sucede en todo le mundo, insisto, pero Brasil, la catedral del fútbol, el símbolo del fútbol, se esta cayendo. Y con él, se va la alegría de un día familiar al ver ganar al equipo que lo hace, simplemente por ser el mejor en una cancha, y no por tener más portafolios llenos de dinero. Qué desgracia para mí que soy amante del futbol.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Árbitros: ¿Pilatos o Cristos?


Es común hoy en día en el fútbol escuchar los ecos de final de partido, frases y declaraciones como: “Yo nunca hablo de los árbitros, pero lo de hoy ha sido un atraco”… “El arbitro quiere perjudicarnos”... “El arbitro era malísimo”… “Nos ha pitado fatal”.

No se si sean simples justificaciones o verdaderamente el sentir que un partido se te fue de las manos por culpa de un solo hombre neutro y no de 11 rivales. El árbitro es el Jesucristo siempre, es el que crucifican pase lo que pase. Sin embargo si se tiene que ser justos, es humano. Es decir, hoy día el fútbol es más físico, más rápido…más difícil para emitir un juicio en una milésima de segundo.

Pero ojo, los árbitros no es que sean malos o tengan la culpa de todo lo malo que le sucede a un equipo, son humanos como cualquiera, pero claro, si hay que echarle la culpa a alguien, que mejor que sea el que dicta sentencia. A mí me gustaría echar una pregunta al aire: ¿Qué pasa cuando los árbitros aciertan? Nada. Nadie aplaude, nadie dice “animo, cada vez será mejor”. Eso si, si cometen un fallo notable, cargan la cruz más pesada que puedan, y si es a un equipo grande el que perjudican, la prensa, los medios audiovisuales, y la afición, los hace sentir en una tormenta de críticas inacabables.

Ese es otro punto a tocar…los equipos grandes. Normalmente (para la afición), los árbitros “benefician” de cierta manera a los clubes grandes de cada país. Llámese Madrid, Barcelona en España…América, Guadalajara en México…Manchester, Chelsea en Inglaterra…Y claro, es la justificación perfecta para la derrota de tu equipo (si es de llamarse chico) ante un grande. Objetivamente, no es la preferencia a tal o cual equipo, puede que incluso ni siquiera sienta simpatía por esa institución el colegiado. Sin embargo, la presión que ejercen los clubes de esa magnitud es de igual manera enorme. No presión de afición, ni presión de dinero, sino presión de prestigio.

Directamente en el tema de los errores arbitrales, que es el que más interesa por la cuestión de “culpar a alguien”. Ciertamente, cada que se puede se marca el error del colegiado alegando que “no vio o no marco un penalti”. La FIFA se ha encargado de corregir de cierta manera estos errores recurriendo a la tecnología. Y es ahí justo cuando se arma un nuevo debate: ¿se debe o no usar la tecnología? Y entonces surgen las quejas de que es un deporte humano y debe decidir el sentido común. Entonces así, jamás se mantiene feliz al pueblo, que como decía el Cesar en el Antiguo Imperio Romano “Al pueblo, pan y circo”.

Sobre este tema, aún están latentes fallos muy criticados en el Mundial de Alemania, el caso del árbitro que escatimó un penalti clave a Japón, o el que no le han pitado a su favor a Francia contra Suiza, o el gol fantasma de Ayala a Costa de Marfil. O más reciente, en el de Sudáfrica, el grosero error de Jorge Larrionda no dando valido el gol de Inglaterra contra Alemania cuando la pelota rebasó en su totalidad la línea de gol, o la anotación en fuera de lugar de Carlos Tevez a México. En ambos partidos, los errores arbitrales repercutieron en el resultado y en la eliminación tanto de Inglaterra como de México.

La cuestión es que un campeonato tan corto se decide por matices, y los errores de los árbitros terminan teniendo un elevado grado de importancia. Por eso la pregunta: ¿resolvería la tecnología estos errores? Es algo que se esta tratando de hacer en el fútbol, de dar ese siguiente pasito. En el fútbol americano hace mucho se usa incluso la repetición, en el base ball, mas preciso aun se necesita micrófonos, incluso en el básquetbol (aunque no se necesite tanto).

Valentin Ivanov… ¿es familiar el nombre? ¿Gamal Gandour? Estos hombres podrían decir que desgraciaron la vida al fútbol y por supuesto, a uno que otro aficionado. Bueno, a muchos cuantos. El primero: ruso, ultima aparición (y esperemos lo sea) en Octavos de Final de la Copa del Mundo celebrada en Alemania en 2006. “Disparó” 16 tarjetas amarillas y 4 tarjetas rojas, en el partido entre Portugal y Holanda. Un desastre total. El segundo individuo, sonará muy familiar. Y seguro que con enojo. Aquel que pitó el Corea vs España en el mundial de Corea y Japón 2002 en los cuartos de final. El hindú que arruinó el sueño español de seguir con vida ese mundial, anulando goles a lo tonto.

También se debe de ver la cara buena de la moneda. Pierluigi Collina, ejemplar árbitro italiano que pitó la final del Corea y Japón o de Horacio Elizondo, arbitro argentino que pitó la final de Alemania 2006 (mejor recordado por ser quien expulsó a Zidane CORRECTAMENTE por el cabezazo a Materazzi). En fin, la clave del éxito de estos dos hombres, no es mas que el dialogo con los jugadores, no polemizando las jugadas apretadas y consultando muy bien con su equipo de trabajo, los jueces de línea, todo lo que parezca en un principio difícil de decidir en el momento.

Otro tema interesante será la preparación mental, ya que los principales árbitros necesitan desarrollar las habilidades mentales y psicológicas junto a unos niveles de salud adecuados para que se puedan adaptar a la modernización del juego. Indudablemente el factor mental es trascendente no solo para la motivación, sino para la toma de decisiones al momento.

Otro tema de suma importancia es ahora que esta de moda esos de las primas económicas. Ciertamente no se puede “primar” un arbitro. Pero paradójicamente, cuando se escucha la palabra “corrupción” en el fútbol, el nombre del árbitro es el primero en salir. Es el primer sospechoso en todo. Y no siempre es así.

Voy a dejar algo en claro, los árbitros son siempre para un equipo el ángel y para el otro el demonio. Así es el fútbol. Jamás será para ambos equipos el ángel ni para ambos el demonio. Sin embargo, firmemente digo que gran culpa de esto lo tienen las federaciones internacionales y no directamente los hombres de negro. Puedo hablar por el calvario que vivo. Digo calvario pues si mi pasión es el fútbol y mi rabia las malas decisiones arbitrales, es cuestión de matemáticas para entender lo que quiero decir.

Entonces, concretamente, hace ya un tiempo, tuve la oportunidad de escuchar la conferencia de un árbitro, por supuesto defendiéndose y en definitiva, saque tantas conclusiones como preguntas. Retomando el tema anterior donde culpo a las federaciones, lo digo porque en México (hablo por lo que vivo, repito) la elección de árbitros para cada partido, se rige en un ordenador tan tonto como impreciso y por tanto injusto. Este pequeño aparato escoge aleatoriamente cualquier partido (si, cualquiera…descenso, finales o clásicos incluidos) al colegiado que pitara el partido. Lo gracioso, que a mi me lo parece, es que si de nuevo aprietas el botón para elegir, salen otros diferentes. Entonces mi conclusión es que el partido del fin de semana depende de la suerte y nada más.

Insisto, así como hay unos árbitros buenos, hay unos que no das un centavo por ellos. No me viene a la cabeza ahora el nombre de algun árbitro internacional que pueda comparar con el árbitro mexicano del que voy a hablar, pero seguramente después describirlo, más de uno habrá ya elegido a su candidato gemelo. Se llama Marco Rodríguez, mejor conocido como “Chiquidracula”(por el peinado, estilo Mijatovic…kilos y mas kilos de gel). El hombre con más facilidad de llevar su mano derecha al bolsillo de enfrente. Pero en definitiva, le gusta mas llevárselo a su bolsillo trasero.

No importa cuán importante es el partido que se desarrolla. Siempre surge su protagonismo y opaca a ambos equipos o en su caso a alguna figura que este entre esos equipos. Claro, y si esa figura intenta retarlo haciéndose valer por su autoridad mediática, “Chiquimarco” no se anda con juegos…lo echa y demuestra quién es el que manda. No dialoga con los jugadores y sus decisiones son demasiado apegadas al reglamento.

El segundo gran error que cometió México en el mundial de Alemania (el primero fue el autogol ante Argentina) fue llevar a este hombre como representante por México. Afortunadamente teníamos “al bueno” que es Archundia, que por cierto, a diferencia de la selección, él si llego al quinto partido… ¡y sexto! (pito una semifinal). Marco Rodríguez fue por la desafortunada renuncia o inhabilidad (no recuerdo bien) de otro arbitro, y fue el “plato de segunda mesa” para la FIFA.

Pasó su primera prueba en su primer partido. Pero el segundo fue para olvidarlo. Costa de Marfil vs Serbia. Cierto que ya no se jugaban nada pues el grupo ya estaba decidido. Aunque me corrijo, pues en un mundial se juega todo siempre a pesar de estar eliminado. Es un mundial, el mejor escaparate para un jugador y donde el orgullo de un equipo se demuestra. Todo iba bien hasta los minutos finales, donde marcó inexplicablemente dos penales a favor de Costa de Marfil y expulsó a un jugador por bando. De nuevo, vino el protagonismo. Le ganó ese gusanito de querer ser el centro de la atención.

Puede ser algo psicológico. Pero en realidad no consta que los árbitros estén preparados mentalmente para diferenciar la importancia de los compromisos. Es humano que cunda la desesperación cuando el fallo arbitral se produce, lo que no es justo es convertirlo en algo mal intencionado o utilizarlo para justificar lo injustificable. Hoy en día, ya no se pone en duda la preparación física de los árbitros, así como algunas veces, nunca se haya dudado de sus conocimientos sobre las reglas de juego. Pero existen otros factores que aunque aparentemente identificados o generalmente reconocidos, aún no se entrenan adecuadamente; me refiero una vez más, a la preparación psicológica del árbitro.

De ahí nace el chiste que dice que los árbitros no tienen piedad entrañas:

En el colegio de arbitros:
- Hola, buenas; mire, yo quiero ser arbitro.
- ¡Miguel! Ven a tomarle los datos a este desgraciado.
- Un momentito, que yo no soy ningún desgraciado!
- ¡¡¡Miguel!!! ¡No vengas, que no sirve!

Esto demuestra parte igual que a veces los árbitros dentro del terreno de juego usan la altanería con los jugadores para demostrar quien es el que manda en el terreno de juego…cuando el que debería de mandar es el gol, que finalmente se trabaja para lograr ese objetivo.

Ser árbitro es definitivamente difícil, no me puedo poner en su piel ni zapatos, pero si en su trabajo desde el punto de vista como aficionado y periodista. Porque como humanos, los árbitros se equivocan, y los fanáticos no perdonan el más pequeño desliz. Pero si se trata de un error más que un desliz, el árbitro corre peligro. De hecho, ha habido árbitros a quienes les han caído sus buenas dosis de recordatorios a su madre y demás… en todas partes del mundo.

Los árbitros se equivocan, como también los delanteros fallan, los porteros no logran detener o los centrocampistas no son certeros en un pase. Es decir, son humanos, como todos y tienen también el derecho a equivocarse, así como dicen los aficionados que tiene derecho a ser criticados, pero no agredidos. También tienen el derecho de justificarse y también tienen el derecho de tratar de hacer lo mejor posible su trabajo.

Sin embargo el mundo es injusto, y el mundo del fútbol lo es más. Por eso mismo digo, si existen los buenos y existen los malos, existe el infierno y el cielo. Pero quien es quien para juzgar quien es bueno y quien es malo. Lo que esta claro es que para la afición, para todas las aficiones, el árbitro siempre será Pilatos, y su equipo Cristo. Así es la afición, inocentes pero injustos.

miércoles, 25 de agosto de 2010

EL JUEGO DEL HAMBRE DESDE LA OTRA PERSPECTIVA.

Sabemos que el fútbol es amado por millones de personas y es que a veces logra sobrepasar la barrera de lo racional y se adentra en los rincones más profundos de nuestro ser.
“Vivir por el fútbol” antes era una expresión, pero ahora se ha convertido en una realidad para muchos…Yo no sé ustedes, pero mi vida se encuentra basada en este deporte y sí, ¡soy mujer y qué!
Es difícil sobrevivir en un deporte tan lleno de testosterona y en el cual las mujeres casi no figuran, a menos que sean las suculentas edecanes del medio tiempo o Larissa Riquelme.
Yo siempre he dicho que la belleza y la inteligencia sí pueden convivir, pero la realidad es que a muchas mujeres nos gusta más recibir la mirada “sabroseadora”, que una mirada de admiración.
Gracias a Dios, hoy en día hay mujeres en el medio pambolero que logran un balance entre atractivo físico y conocimiento, y gracias a esto hemos ido encontrando espacios para hacer nuestra jugada dentro de la cancha.
Y créanme que el punto no es hacerle la competencia a los hombres, simplemente encontramos la misma razón que ustedes, para dedicarle tanto de nuestra vida a este deporte.
Recuerdo tantas veces que me dijeron: “tú debes de ser el sueño de todo hombre porque te gusta tanto el fútbol”… ¡Error! Tantos hombres me botaron porque “ninguna mujer les iba a enseñar de fútbol”.
Las mujeres futboleras tenemos que batallar con dos cosas principalmente: la primera es ganar la credibilidad de los hombres (y encontrar un balance entre credibilidad y que no se sientan amenazados) y la segunda es con las mismas mujeres.
Siempre he dicho que lo peor que alguien me puede decir en la vida es: “pero seguro a ti te gusta el fútbol por los futbolistas ¿no?”. Pues no, pero entiendo el punto porque muchas mujeres lo ven por esta razón…
Nunca falta el comentario cuando, por ejemplo, dices: “me gusta Pablo Barrera” y te responden: “ay pero si está feo”… Y precisamente ese no es el punto al que quieres llegar con ese comentario; estará feo pero ¡ah cómo lo extraño cada que juegan mis Pumas!
Cabe mencionar que en lo absoluto critico a quienes viendo un partido, sólo esperan el final para ver cómo intercambian playeras, simplemente habemos otras que tenemos que cargar con el estereotipo de la mujer en general y tenemos que luchar todos los días porque nos tomen en serio.
Por otro lado, cualquier mujer que niegue rotundamente el observar el físico de los jugadores, está mintiendo… También tenemos que saciar el apetito con un buen taco, simplemente en casos como el mío el juego sobrepasa al hambre.
El punto al que quiero llegar es que el juego desde el otro lado del estadio se vive diferente. Lamentablemente como mujeres todavía no llenamos nuestra parte de las gradas, pero estamos haciendo ruido y seguiremos dejando todo por este ilustre deporte.

Por Alejandra Padin Flores

¿Ya empezó el mundial?

Si hace un par de meses alguien me hubiera dicho que Francia e Italia no pasarían la primera fase ; que Corea, Uruguay, Ghana o Estados Unidos serían un seguro semifinalista y que Inglaterra o Alemania no pasaría de octavos de final…probablemente le hubiera dicho a ese alguien : “no sabes nada de futbol”.

Lo cierto es que el mundial esta de cabeza. Por momentos se vuelve loco y por momentos discretos recurre a la historia. Y cuando los grandes han faltado, otros han levantado la mano. Países como Eslovaquia o Ghana, que tal vez no sepamos dónde se encuentran geográficamente, ni sepamos cual es su capital o que idioma hablan, pero que se dan a conocer en esta enorme vitrina que es el mundial de futbol.

Apelamos a la lógica antes del mundial y decíamos que Brasil se enfrentaría a España en la final. A como está la situación, sinceramente no sé hasta donde pueda seguir afirmando cosas. Grata sorpresa nos hemos llevado con otros países como Chile o Uruguay, desplegando un futbol fantástico. Pero yo me pregunto de nuevo ¿y los grandes? ¿Y la lógica?

¿A qué se debe que Messi o Fernando Torres no hayan marcado? O Cristiano Ronaldo con un solo gol marcado, que como dirían en mi pueblo “de pura chiripa”… ¿dónde están las estrellas que nos prometieron ver en este escenario? ¿Decidieron de último momento ser actores secundarios? Quiero tal vez justificárlos diciendo que han tenido demasiados partidos o es una carga impresionante o que el desgaste físico ha sido bárbaro. Pero entonces recapacito y digo: “pero si es la copa mundial”. El torneo donde todo quiere destacar, todos quieren ganar, todos quieren demostrar quienes son, todos quieren poner el nombre de su país en alto. De su país. ¿O me equivoqué? ¿ Es de su club entonces? Claro. Lo olvidaba. El que paga es el club, no la selección. Entonces llegamos a donde el dinero puede más que el orgullo.

No me gustaría tocar el tema del negocio del futbol, pero lo tendré que hacer. Ya no vemos a Beckenbauer con el brazo roto y vendado jugando defendiendo a Alemania o a Kempes con Argentina aventándose a la red sin importar su físico pero queriendo ese balón en la red, o a Luis Enrique jugando con la nariz hecha trizas y defendiendo la bandera española que está bordada en su camisa del lado de su corazón. No. Ya no vemos eso. Vemos productos y marcas pateando un balón. Eso sí, cuando se avecina una entrada dura de rival, se hacen a un lado. Porque vuelvo a lo mismo, el club me paga ¿la selección? No, ellos solo me llevan de viaje. Me siento decepcionado, engañado… ¿por qué me pasan a mí este tipo de cosas? Yo que soy un ferviente seguidor del futbol que espero con ansías cada 4 años para ves…¿esto? Y claro, siempre apoyando a mi país, México. A propósito de México…digo, en lo que nos incumbe.

¿Qué podemos esperar de la selección? Javier Aguirre fue el salvador durante la clasificación. Pero no en el mundial. Otra vez nos quedaremos con los labios secos esperando ese quinto partido que nos prometen desde…ya ni lo recuerdo. Por la calle voy escuchando cosas de Javier Aguirre, del Guille Franco, de Ochoa, de por qué no juega Guardado…en fin. Detrás de mí hay otros 108 millones de directores técnicos, y si, todos nos preguntamos lo mismo. Igual que Aguirre queremos ganar, y somos mexicanos. Como el mariachi que toca en la Minerva o la que hace hamacas en Yucatán o el que vende tacos de sesos en la esquina de Insurgentes y Viaducto …todos, absolutamente todos somos mexicanos. Desde el empresario que llega a trabajar en su helicóptero hasta la señora que llega a su trabajo muy tempranito después de tomar camión, metro y caminar unos cuantos kilómetros.

Todos queremos lo mismo. Todos nos olvidamos durante un mes cada 4 años de la inseguridad, de que no hay dinero en el bolsillo, de la pobreza, del estancamiento, del aumento de gasolina, medicinas, alimentos y transporte público, de los mojados, de las dietas, de la corrupción, de la escuela, del trabajo, incluso de dormir. ¿Para qué? ¿Para esto? No, señor. Nosotros sufrimos, lloramos, nos emocionamos, celebramos y lamentamos todo. y puedo decir : “¿a mí qué más me da que estos 11 tipos ganen o pierdan? Si no me dan de comer”. Pero eso sí, dejo de comer por ellos. Les pregunto ¿cada 4 años será lo mismo? De verlos más en comerciales que pateando el balón. Lo olvidaba, ya son artistas. Y a propósito del quinto partido…

By Juan Carlos G. Cantón.