miércoles, 25 de agosto de 2010

¿Ya empezó el mundial?

Si hace un par de meses alguien me hubiera dicho que Francia e Italia no pasarían la primera fase ; que Corea, Uruguay, Ghana o Estados Unidos serían un seguro semifinalista y que Inglaterra o Alemania no pasaría de octavos de final…probablemente le hubiera dicho a ese alguien : “no sabes nada de futbol”.

Lo cierto es que el mundial esta de cabeza. Por momentos se vuelve loco y por momentos discretos recurre a la historia. Y cuando los grandes han faltado, otros han levantado la mano. Países como Eslovaquia o Ghana, que tal vez no sepamos dónde se encuentran geográficamente, ni sepamos cual es su capital o que idioma hablan, pero que se dan a conocer en esta enorme vitrina que es el mundial de futbol.

Apelamos a la lógica antes del mundial y decíamos que Brasil se enfrentaría a España en la final. A como está la situación, sinceramente no sé hasta donde pueda seguir afirmando cosas. Grata sorpresa nos hemos llevado con otros países como Chile o Uruguay, desplegando un futbol fantástico. Pero yo me pregunto de nuevo ¿y los grandes? ¿Y la lógica?

¿A qué se debe que Messi o Fernando Torres no hayan marcado? O Cristiano Ronaldo con un solo gol marcado, que como dirían en mi pueblo “de pura chiripa”… ¿dónde están las estrellas que nos prometieron ver en este escenario? ¿Decidieron de último momento ser actores secundarios? Quiero tal vez justificárlos diciendo que han tenido demasiados partidos o es una carga impresionante o que el desgaste físico ha sido bárbaro. Pero entonces recapacito y digo: “pero si es la copa mundial”. El torneo donde todo quiere destacar, todos quieren ganar, todos quieren demostrar quienes son, todos quieren poner el nombre de su país en alto. De su país. ¿O me equivoqué? ¿ Es de su club entonces? Claro. Lo olvidaba. El que paga es el club, no la selección. Entonces llegamos a donde el dinero puede más que el orgullo.

No me gustaría tocar el tema del negocio del futbol, pero lo tendré que hacer. Ya no vemos a Beckenbauer con el brazo roto y vendado jugando defendiendo a Alemania o a Kempes con Argentina aventándose a la red sin importar su físico pero queriendo ese balón en la red, o a Luis Enrique jugando con la nariz hecha trizas y defendiendo la bandera española que está bordada en su camisa del lado de su corazón. No. Ya no vemos eso. Vemos productos y marcas pateando un balón. Eso sí, cuando se avecina una entrada dura de rival, se hacen a un lado. Porque vuelvo a lo mismo, el club me paga ¿la selección? No, ellos solo me llevan de viaje. Me siento decepcionado, engañado… ¿por qué me pasan a mí este tipo de cosas? Yo que soy un ferviente seguidor del futbol que espero con ansías cada 4 años para ves…¿esto? Y claro, siempre apoyando a mi país, México. A propósito de México…digo, en lo que nos incumbe.

¿Qué podemos esperar de la selección? Javier Aguirre fue el salvador durante la clasificación. Pero no en el mundial. Otra vez nos quedaremos con los labios secos esperando ese quinto partido que nos prometen desde…ya ni lo recuerdo. Por la calle voy escuchando cosas de Javier Aguirre, del Guille Franco, de Ochoa, de por qué no juega Guardado…en fin. Detrás de mí hay otros 108 millones de directores técnicos, y si, todos nos preguntamos lo mismo. Igual que Aguirre queremos ganar, y somos mexicanos. Como el mariachi que toca en la Minerva o la que hace hamacas en Yucatán o el que vende tacos de sesos en la esquina de Insurgentes y Viaducto …todos, absolutamente todos somos mexicanos. Desde el empresario que llega a trabajar en su helicóptero hasta la señora que llega a su trabajo muy tempranito después de tomar camión, metro y caminar unos cuantos kilómetros.

Todos queremos lo mismo. Todos nos olvidamos durante un mes cada 4 años de la inseguridad, de que no hay dinero en el bolsillo, de la pobreza, del estancamiento, del aumento de gasolina, medicinas, alimentos y transporte público, de los mojados, de las dietas, de la corrupción, de la escuela, del trabajo, incluso de dormir. ¿Para qué? ¿Para esto? No, señor. Nosotros sufrimos, lloramos, nos emocionamos, celebramos y lamentamos todo. y puedo decir : “¿a mí qué más me da que estos 11 tipos ganen o pierdan? Si no me dan de comer”. Pero eso sí, dejo de comer por ellos. Les pregunto ¿cada 4 años será lo mismo? De verlos más en comerciales que pateando el balón. Lo olvidaba, ya son artistas. Y a propósito del quinto partido…

By Juan Carlos G. Cantón.

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