viernes, 1 de junio de 2007

Con "altura" de miras


El debate se ha desatado. Y prácticamente no hay ningún país futbolizado que se quede afuera de la discusión. La decisión de la Fifa de prohibir los partidos internacionales a más de 2.500 metros de altura, ha creado dos bandos bien marcados: los a favor (obviamente los países que históricamente les ha costado jugar allí), y los en contra (también obviamente, los que son afectados con su localía).
Para Bolivia, Ecuador o Colombia, por ejemplo, siempre ha sido un factor de ventaja jugar en "sus" condiciones climáticas y de altura, y no piensan perderlo así como así.
De hecho, el tema ha trascendido lo netamente deportivo.El polémico presidente boliviano, Evo Morales, pidió este lunes a la Fifa que reconsidere su posición, tomada tras una década de debate. Representantes de su Gobierno, y junto a los de Colombia, Ecuador y Perú, han trasladado su protesta a través de la Comunidad Andina. Y no nos olvidemos que la Copa América que se desarrollará en las próximas semanas en Venezuela puede ser la primera perjudicada, ya que puede sufrir el boicot de Bolivia, Colombia y Ecuador, según lo indicado por sus propios representantes. La idea es presionar a Venezuela para que los apoye en la Confederación Sudamericana, que el próximo 15 de junio analizará la polémica decisión.
Y dentro del mundillo del fútbol, hay opiniones para todos lados. Mientras Pelé dice que "considero la medida interesante, porque los brasileños siempre fuimos los primeros perjudicados"; el director médico de la selección de Argentina, Raúl Madero, indica que es "muy perjudicial para los jugadores competir a más de 2.500 metros"; y el seleccionado argentino entre 2005 y 2006 José Pekerman ratifica que "a los jugadores les da temor jugar en esas condiciones inhumanas"; la postura de los que quieren que se siga jugando allí lo consideran una injusticia deportiva.
Xabier Azkargorta, seleccionador de Bolivias entre 1993 y 1994, y que clasificó a Bolivia por primera vez a un Mundial (Estados Unidos 1994), dice que "la decisión me parece absurda y un verdadero atropello. En todas partes es difícil jugar, hasta en Barcelona a las 3 de la tarde en junio". De la misma opinión es el ex campeón del mundo en 1986, el DT Carlos Bilardo, quien señala que "seguro que no es lo mismo jugar en Bogotá, Quito y La Paz que en otros sitios, pero tampoco está bien jugar a altas temperaturas com,o me tocó a mí en Mali, cuando entrenaba a Libia".
El debate está en la mesa. Escoga usted su trinchera.

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