viernes, 1 de junio de 2007

¿Quieren un buen chiste? Vean el torneo nacional chileno...


En el fútbol sudamericano, Brasil y Argentina juegan "ligas aparte". Para cada Copa Libertadores, para cada Copa América, y para cada Eliminatoria a un Mundial, estas dos naciones pareciera que luchan entre ellas para lograr todo lo que está en juego.
Y teniendo en nuestros vecinos un ejemplo claro a seguir, en base a organización, formación y pasión, ¿qué hacemos en Chile? Tomar un camino propio.. que hasta el momento, como grandes "hitos" futbolísticos, nos ha dejado el tercer lugar en el Mundial de 1962, el tercer puesto en el Mundial Sub 17 de 1993, y la Copa Libertadores de Colo Colo en 1991; además de un puñado de jugadores de nivel mundial como Elías Figueroa, Iván Zamorano, Marcelo Salas y Sergio Livingstone.
Es por ello que me llama poderosamente la atención que, además de una selección que muy de tarde en tarde nos entrega alegrías, no pongamos mayor énfasis en el "producto" que puede fortalecer el nivel y la imagen del fútbol chileno, tan de capa caída en estos últimos años. Me refiero al campeonato nacional. La liga chilena, el supuesto "soporte" de las divisiones inferiores, de la base del combinado nacional, de la cara del fútbol chileno a nivel internacional.
¿Y qué se hace? Se "inventan" torneos para supuestamente mejorar el nivel. Es así como de un torneo con 16 equipos y un certamen con 30 fechas (ida y vuelta), que le entregaba seriedad, justicia y profesionalismo, se pasa en 1997 a una burda copia de los torneos argentinos de Apertura y Clausura, claro que añadiéndole el sistema mexicano de los playoffs (es decir, tras una primera rueda, los clasificados juegan en eliminación directa hasta llegar a la gran final). No contentos con un sistema que no convencía a nadie, al año siguiente se vuelve al sistema antiguo, que duró un par de años. Y desde hace cinco temporadas (2002), se retornó al sistema de torneos Apertura y Clausura.
Pero el mayor "chiste" de todos se produce este año. Nuestros "brillantes" dirigentes, no tienen una mejor solución que nuevamente hacer dos torneos, Apertura y Causura. Pero de diferente forma: es decir, el Apertura (que se está desarrollando actualmente), se juega a una rueda, donde el equipo que más sume puntos, es el campeón (al estilo argentino). Algo que, a mi parecer, siempre es injusto, porque hay ocasiones en que por el calendario, un equipo tiene más partidos de local que otro, lo que hace que pueda sumar un mayor puntaje (caso claro es el actual, donde Colo Colo tiene 43 puntos y 10 partidos de local, y su seguidor, Universidad Catolica, tiene 40, y 9 partidos de local, además de jugar en el Nacional el clásico con la "U". Por si fuera poco, hace una semana, ambos equipos empataban a 40 puntos, y se juega el duelo que lo define todo, a dos fechas... en cancha de Colo Colo. Ganan los albos 2-1 y ya celebran su tricampeonato). Alguien podría alegar que si bien tiene más partidos de local, para el Clausura tendrá más de visita. Pero ¡SORPRESA!, los brillantes dirigentes de la Anfp nos tenían otra sorpresa: el Clausura se juega a una rueda, PERO CON PLAYOFFS. Es decir, que logrando ahora el primer lugar de la rueda, te entrega el "honor" de ser el primer clasificado, que en realidad no sirve de nada.
¿Se dan cuenta por qué el fútbol chileno está como está? Y para terminar, otro chiste: el torneo nacional tiene 21 equipos. Sí, número impar. Así que cada fecha, algún equipo queda libre. ¿Fantástico, verdad?

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